Diseña para una lectura rápida
Un currículum suele revisarse de un vistazo antes de leerse con atención. Esa es una buena razón para usar encabezados claros, secciones predecibles, tipografías comunes y suficiente espacio en blanco para separar las ideas. Quien lo revise debe poder encontrar experiencia, habilidades, estudios y datos de contacto sin resolver un rompecabezas de diseño.
Empieza con la información que mejor respalde el puesto. Para la mayoría de las personas con experiencia, eso es el historial laboral reciente; para otras, las habilidades o los estudios pueden necesitar más protagonismo.
Evita la decoración que esconde el contenido
Las columnas, los gráficos, las imágenes y las plantillas elaboradas pueden hacer que una página se vea distintiva, pero también pueden dificultar la lectura o el análisis del contenido. Un documento sobrio deja que las palabras relevantes hagan la diferencia.
Si trabajas en un campo creativo, tu portafolio suele ser el mejor lugar para mostrar tu versatilidad visual. Mantén el currículum lo bastante legible para que nadie tenga que adivinar dónde está la información.
Elige consistencia antes que originalidad
Usa el mismo estilo de fechas, mayúsculas, espaciado y viñetas en todo el documento. Ordena las entradas de cada sección de forma cronológica inversa cuando eso ayude a entender la progresión de tu experiencia.
Exporta y revisa el PDF antes de enviarlo. Pequeños cambios de formato pueden convertir un documento limpio en uno que distrae.
Fuentes consultadas
Esta guía es una síntesis original a partir de las siguientes fuentes de orientación laboral. Consulta el material original para su contexto completo.